Hola!! Las que odiais a Erich y le quereis tirar un piano encima ¬¬, por favor no me mateis xD
Querido diario:
Este internado no da más que problemas. Para empezar, en mi vida ningún chico se había fijado en mi, a menos que yo supiese, y ahora de repente tengo a dos detrás que están esperando a que me dé la vuelta para matarse el uno al otro, y por si fuera poco detrás de ellos están también sus respectivos amigos que se empeñan en hacer que escoja rápido, y bien.
Pero a lo que iba, hay más asignaturas, más horas de clase y menos horas libres; y en consecuencia muchas más horas dedicadas a hacer deberes, trabajos y estudiar.
Aún sigo con mi penoso intento de aprender español, he mejorado un poco y más o menos voy tirando, pero no se si ir tirando me valdrá para sacar el curso.
También sigo en mis duelos constantes con matemáticas y las demás asignaturas de ciencias, pero no se puede decir que me vaya muy mal.
Las demás las voy llevando bien. Pero me hace falta dedicarle tiempo a equitación según la instructora Steele. Me ha sugerido que si tengo algo de tiempo libre practique, una manera sutil de decir que no tengo el nivel de mis compañeros y que si quiero alcanzarles tengo que esforzarme muchísimo más y mover el culo hasta el establo para practicar.
Pues bien, como hoy ha sido sábado, he estado en los establos por la tarde cuando faltaba ya poco para caer el sol.
La puerta de los establos estaba abierta así que supuse que habría alguien dentro pero no me encontré con nadie.
Entré y fui derecha a la cuadra de Penélope. Le coloqué la silla de montar, até las riendas y todo ese royo y cuando estuvimos listas las dos (yo con mi casco bien abrochado para evitar accidentes) nos pusimos en marcha.
Estuvimos dando un largo paseo por la senda que había en el bosque. La mayoría del tiempo iba al paso mientras intentaba memorizar la senda y orientarme para saber donde me encontraba.
Ayer por la noche estuvo lloviendo y había aún restos de barro en el camino que no se habían secado. Sobre las hojas ya marrones de los árboles pendían algunas gotas de agua que caían en cuanto soplaba algo de viento.
Pero procuré no fijarme mucho en los árboles o el paisaje para no acabar en el suelo como la otra vez, ya que entonces acabaría con muchísimo más barro encima. Me limité a memorizar el camino y calcular el tiempo que tardábamos en realizarlo.
Di un par de vueltas e incluso fui a galope algunas veces cuando sabía donde me encontraba. Se que no me iban a aprobar por saber galopar por una senda (aunque no sería mala idea) pero necesitaba que Penélope se acostumbrase a mi y de paso saber manejarla un poco.
Cuando decidí que ya había tenido suficiente por ese día volví de nuevo a los establos y metí a Penélope en su cuadra.
Estuvo distraída con la comida que le dejé mientras yo le limpiaba los cascos llenos de barro, desmontaba la silla, la cepillaba y todo lo demás. Mientras estaba acabando de cepillarla alguien entró en la cuadra.
- Hola Jennifer – dijo una voz a sus espaldas.
- Hola.
- Vaya, pretendía darte un susto.
- Sabía que eras tú el que rondaba por aquí, antes vi que faltaba tu caballo.
- Si, me han dado permiso. Quería practicar un poco.
- Erich a ti no te hace falta practicar.
- Gracias… creo – dijo bromeando.
- No era un sarcasmo.
- Contigo es difícil saberlo. ¿Cómo lo llevas?
- Bien, creo que en la próxima clase podré empezar a saltar los obstáculos como la gente normal.
- Admítelo, tú no eres normal. En el buen sentido.
- Gracias…creo – dijo Jennifer haciéndole reír.
- Me alegra que intentes ser normal pero no te preguntaba por las clases, me refería a como lo llevabas en general – dijo apoyándose contra el marco de la puerta – No te he visto mucho últimamente.
- Bien, es solo que he estado algo ocupada.
- Si necesitas ayuda con algo ya sabes.
- Si, gracias – dijo Jennifer recogiendo los trastos de limpieza.
- ¿Te hago sentir incómoda? – preguntó Erich de pronto.
- No – se apresuró a contestar Jennifer, ya se esperaba una pregunta de ese tipo – Solo necesito pensar.
- De acuerdo. Lo entiendo.
- Me tengo que marchar ya – dijo Jennifer quedándose frente a él en la puerta.
- Vale, yo me quedo por aquí un rato más. Por cierto.
- ¿Si?
- Tu canción esta casi acabada – dijo Erich sonriéndola.
- ¿Aún sigues con eso? – preguntó Jennifer tratando de esconder la ilusión que le hacia. Aunque no debió de hacerlo muy bien porque Erich se echó a reír.
- Por supuesto – contestó.
Se miraron un largo rato hasta que Jennifer apartó la vista y sin decir nada se fue de allí mientras notaba la mirada de Erich clavada en su espalda.
Una cosa menos, la situación ya está normalizada con Erich, o eso creo. Ahora me falta Derek.
Nunca dije que esto fuera a ser fácil pero ¿Por qué es tan difícil?




1 regalos:
mmm... me pensaré lo del piano xDD (ee pillado la indirectaa xDD)
creo que empieza a caerme mejor... pero sigue siendo un pretencioso!! xDD
Bueno, sigueee!!! xDD pobre, te tengo amargaditaa xDD
Besos!!!
Publicar un comentario en la entrada