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viernes 4 de septiembre de 2009

Diario de Jennifer - Cap 21

Este capitulo va por mi amiga la camorrista xD

Querido diario:

¿Recuerdas que dije que no sabía si había normalizado o liado más las cosas?

Pues bien, las he liado más, mucho más.

Hoy ha habido peleas, gritos, puñetazos, más gritos, visitas y ¿he dicho ya gritos? Porque los hubo.

Es increíble como una pequeña bruja bocazas llamada Sheryl puede armar tanto escándalo con una mirada y cuatro simples palabras: “Él-la-ha-besado”.

- Jackie – llamó Derek en voz baja. Estaban en clase de historia y a su profesora no le hacía precisamente feliz que se sentasen juntos porque otros años ya habían dado problemas con su “incesante cháchara”, como bien constaba en algunas de sus amonestaciones.

- Dime.

- Oye ¿Qué queréis decir las chicas con “necesito pensar”?

- Pues, es difícil pero… descifrándolo y… usando la cabeza, creo que esa persona te ha dicho que necesita pensar.

- Vale, eres de mucha ayuda.

- El que pregunta estupideces eres tú.

- ¡Stevenson y Harrison! ¿Queréis hacer el favor de callar de una vez? – les gritó la profesora.

- Perdón, ya nos callamos – dijo Derek.

- ¿Cómo las últimas tres veces señor Harrison?

La profesora les echó una última mirada antes de volver con su explicación, sin ninguna interrupción más.

Era tercera hora y al sonar el timbre y salir de la clase de historia, Jackie se fue derecha a esperar a que Ella y Jennifer saliesen de la clase de biología, pero en el camino se cruzó con Sheryl que salía del aula de Psicología.

- ¿Cómo va tu cerebro Sheryl? – preguntó Jackie - ¿Te lo han conseguido arreglar ya?

- Veo que no pierdes el sentido del humor aunque seas una marginada – dijo Sheryl dando por zanjada la conversación, yéndose directa a hablar con Erich.

- ¡Eh! Ten cuidado – dijo Derek molesto cuando Sheryl se chocó con el al salir de su clase.

- Creo que esto va a ser lo menos que te pase hoy Harrison – dijo Sheryl.

- Pirada – susurró Derek alejándose.

- ¿Qué te pasa con ese? – preguntó Erich cuando encontró a Sheryl.

- Nada, tonterías, ¿Qué hay de ti?

- ¿De mi? Nada, sigo buscando como devolverle el golpe.

- ¿Aceptas sugerencias? – preguntó sonriendo.

- ¿Qué sabes? – preguntó Erich perplejo llevándola a un rincón más apartado.

- Solo te diré – dijo volviendo la vista a Derek – Que él la ha besado.

- ¡¿Qué ha hecho qué?! – dijo Erich a gritos.

- Lo has odio bien y… ¡Erich! ¡Vuelve aquí! ¡Erich! – gritó Sheryl mientras Erich iba directo hacia Derek.

Erich le dio un empujón que le hizo darse de espaldas contra la pared.

- Déjame adivinar – dijo Derek poniéndose derecho – ¿Tienes un mal día porque tu papá no quiere comprarte un castillo?

- Déjate de tonterías Harrison – le espetó – Sabes muy bien que hago aquí.

- Siento desilusionarte pero no soy consciente de todas las tonterías que pasan por tu cabeza.

- Ya basta – dijo cogiéndole del cuello de su camisa.

- Apártate – dijo Derek cabreado – Ahora.

- ¿Te creías que ibas a besar a Jennifer después que yo y que no iba a pasar nada? – dijo Erich furioso aún sin soltarle.

- ¿Cómo? – dijo Derek librándose de él - ¿Qué la has besado?

- Y antes que tú, por cierto.

Eso para ellos era ser civilizados, “hablar” a gritos, amenazándose y pegándose levemente. Signos inequívocos que dan lugar a una pelea, sobretodo si en esa conversación a gritos aparece el nombre de una chica.

Desde que Erich había cogido a Derek de la camisa, la gente se había empezado a arremolinar a su alrededor pegando bien la oreja para no perder detalle del espectáculo.

El caso es que yo, como estaba hablando con Jackie y Ella, no me dí cuenta de lo que pasaba hasta que no oí gritar mi nombre y aún cuando eso pasó no me terminé de dar cuenta, solo pensaba que alguien me llamaba. Pero cuando pude ver por un resquicio del corrillo que había en mitad del pasillo que los que estaban en medio eran Erich y Derek me temí lo peor.

Digamos que llegué en el momento en el que empezaba lo bueno porque esas últimas palabras de Erich, que yo apenas pude oír, le valieron para ganarse un doloroso puñetazo en la mandíbula que hasta a mi me dolió, desencadenando la pelea.

En cuando Erich se recuperó del golpe, embistió a Derek y ambos cayeron al suelo.

Luego todo fue un lío de patadas, puñetazos, algo de sangre (ahí me empecé a alarmar, más aún) y gritos de ánimo de algunos imbéciles que presidían la pelea. Yo estaba histérica y lo único que hacía era intentar abrirme paso y gritarles que parasen, lo que solo hicieron cuando Jackie llegó con el entrenador Monroe y este les separó con bastante esfuerzo. El momento cumbre llegó cuando apareció la directora Blaylock hecha una furia y se los llevó a su despacho. Intenté ir con ellos pero me llevaron a clase como todos los demás y créeme, les costó bastante hacernos volver a clase.

Derek y Erich se encontraban cada uno sentados en los bancos que había a cada lado de la puerta del despacho de la directora, esperando a que saliese. Ya habían ido a la enfermería, vigilados por un profesor, Erich tenía una bolsa de hielo en la mano porque la tenía hinchada pero no se había roto nada mientras que Derek tenía el tobillo vendado, ambos estaban hechos un desastre, con las ropas salpicadas por algunas gotas de sangre de sus muchos puñetazos en nariz y boca, también tenían heridas y moratones por la cara y el cuerpo, se habían zurrado de lo lindo el uno al otro. Cuando la señora Blaylock salió de su despacho no les llevó muy buenas noticias.

- Sus familias están de camino – dijo mirándolos a ambos – Hablaremos de esto cuando vengan. Voy un momento a la planta de arriba, espero que no se apuñalen en mi ausencia.

- ¿Estas contento ya? – dijo Derek con la mirada perdida en el frente - ¿No era esto lo que querías desde el principio? Convertirlo todo en un circo, una competición.

- Yo no quería nada de eso.

- Si que lo querías.

-Tú no me conoces – dijo Erich – No puedes saber lo que quiero o no quiero.

- Te conozco más de lo que tú te crees.

- ¿Vas a dártelas de hermano mayor ahora conmigo?

- Ni muerto.

- Bien. Porque sería una gilipollez.

- Una gilipollez enorme.

- Yo la besé primero – dijo Erich al cabo de un rato – Yo soy el que tiene que estar enfadado, no tú.

- Yo no lo sabía.

- Oh, ¿Así que le hechas la culpa a ella?

- No he dicho eso.

- ¡Basta! – gritó la directora, que repentinamente se encontraba a su lado - No quiero ni una palabra más de ustedes ¿Esta claro?

Los dos asintieron con la cabeza y la señora Blaylock se mantuvo vigilante. Había abierto la enorme puerta de la entrada del parking y miraba al exterior esperando para recibir a los padres sin quitar el ojo de encima a los chicos.

Al cabo de veinte minutos ya estaban todos sentados en el despacho de la directora y tras contarles a las familias lo ocurrido más detalladamente, empezó la discusión.

- Señores Moore, señora Harrison – dijo la directora dirigiéndose al padre y la madre de Erich (y de Derek) y a la tía y tutora legal de Derek respectivamente – Soy consciente de la situación de ambas familias, pero la rivalidad de estos dos chicos ha llegado a tal punto que ha estallado delante de todo el internado. No puede volver a suceder.

-Tiene usted toda la razón señora Blaylock – dijo el señor Moore – Esto es algo… imperdonable que no va ha volver a pasar. Me encargaré de los dos.

- Habla por tu hijo – dijo Derek.

- Derek – le dijo su madre – Estas no son maneras, además, Jonathan tiene razón.

- Déjale mamá – intervino Erich – No va a entrar en razón. No hay más que ver como me ha dejado la cara.

- Tranquilo Erich, si te duele bastará con que te fumes uno de tus porros – dijo Derek – Es muy divertido, ¿Por qué no hablamos de eso?

- Derek cállate ya – dijo su madre.

- Por favor Alison – dijo Amanda, la tía de Derek – Llegas un poco tarde para decirle lo que tiene que hacer.

- Perdona Amanda pero no recuerdo que sea hijo tuyo – dijo Alison.

- Por lo menos ha sido más madre que tu – le espetó Derek.

- Derek basta ya – le dijo Jonathan – Estas montando una escena.

- Entonces voy a acabar de montarla – dijo levantándose y saliendo dando un sonoro portazo tras de si.

Ya habían acabado las clases y yo bajé a la planta baja a sabiendas de que Derek y Erich se encontraban en el despacho de la directora con sus familias, las noticias corren rápido por aquí y hay muchos fisgones.

Estuve poco tiempo esperando apoyada en el marco de la puerta cuando Derek me sobresaltó cerrando de un portazo.

- Derek – dijo Jennifer poniéndose frente a él, se intentó marchar pero Jennifer le detuvo – Lo siento mucho, yo no…

- ¿Querías que pasara esto? Ya, ahórratelo.

- Derek espera.

Pero Derek no me quiso esperar, ni escuchar y se marchó mirándome antes con odio, rencor o no se cómo. Pero no volvió la vista atrás.

La había liado buena.

Jennifer, 7 de Octubre de 2007.


1 regalos:

PunkyPinky dijo...

solo puedo decir una cosa: SIGUEEEEEEE!!!
:OOO Ahora quien me parece tonta es jennifer xDD el pianooo se te ha olvidado!! xDD no cejare en mi empeño xDD (se dice asi??)
Bueno, sigueeee!!!
Besost tQQ!!