CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

miércoles 16 de septiembre de 2009

Diario de Jennifer - Cap 26

Holaaa! Siento haber tardado tanto en publicar, y mañana empiezan las clases... *__* que trauma, tendre que trasnochar escribiendo xDD

Querido diario:

¡Boletín informativo! Vacaciones en el Internado Norwood desde el día 8 de Diciembre hasta el 10 de Enero. ¿No es genial?

Creo que es la primera buena noticia que recibo desde que estoy aquí.

Bastante ha sido ya no pasar Acción de Gracias en casa con mi familia. Supuestamente el día 24 iban a pasar unos autocares a recogernos para dejarnos en casa a tiempo para la cena de Acción de Gracias; pero hubo un problema de última hora, nos soltaron un royo así como que la autopista estaba colapsada o yo que sé…. Pero lo que si sé es que comimos un pavo seco y asqueroso, aquí se suele comer de maravilla (que menos con el dinero que pagan los padres), pero con tan poca antelación, no pudieron preparar una comida y cena decente para tantísimas personas. Pero me estoy desviando del tema porque… ¡Pasaré todas las Navidades en Nueva York!

Llevamos de vacaciones desde el día ocho, pero como estamos apartados de la civilización, se necesita tiempo para planificarlo todo antes de irse: Qué día te van a buscar tus padres, qué día regresas, si te vas del país, si viajas en avión… me dirás tú para que quieren saber todo eso.

El caso es que por aquí ya hay gente correteando de un lado para otro con ropa a cuestas que devolver a sus amigos antes de irse, bolsas de viaje y, los más suertudos, con maletas. Esto ya se nota bastante más vacío y los que quedamos estamos deseando poder irnos.

Hoy es lunes 20 y yo ya tengo hecha mi maleta (lo cierto es que la tengo desde hace semanas… ¿Se notan las ganas que tengo de largarme de aquí?)

Mis padres vendrán a recogerme el día 23 por la mañana temprano ¡Estaré en Nueva York a tiempo para Navidad! Incluso estoy deseando ver a Mary, y eso no es algo que se pueda decir todos los días.

Cuando vas de viaje siempre surgen algunos imprevistos: Te olvidas tu camiseta favorita en casa, te dejas la plancha del pelo, o se te revienta el champú en la maleta y te ensucia toda la ropa, ¿a quién no le ha pasado eso alguna vez?

Pero a mi no me ha sucedido nada de eso, sino más bien, algo más… complicado que no se podría arreglar con que Johanna me dejase una camiseta, pedirle prestada su plancha del pelo a Wendy, o echar la ropa manchada de champú a la lavadora.

Estaba yo esta mañana después de desayunar metiendo las últimas cosas en la maleta, dejando lo que aún necesitase fuera, y repasando que no se me olvidase nada; cuando Ella entró algo nerviosa en la habitación.

Se puso a caminar de un lado para otro, mordisqueándose las uñas, cada vez caminaba más deprisa.

- A ver, ¿Qué te pasa? – preguntó Jennifer doblando un jersey y guardándolo en su maleta.

- ¿Jenn?

- Dime.

- ¿Me ayudarías si te pidiese un favor? ¿Fuese cual fuese?

- Bueno mientras no tenga que matar a nadie, supongo que si ¿Por qué lo preguntas?

- Porque necesito tu ayuda.

- ¿Qué ha pasado? – preguntó Jennifer empezando a preocuparse, normalmente si Ella quería algo iba al grano y no se andaba con tantos miramientos. Jennifer se sentó en su cama junto a ella –Tranquila, cuéntamelo.

- Bien…emm, no me interrumpas.

- De acuerdo.

- ¡A eso me refería!

- ¡Lo siento!

- ¡Para! – gritó Ella haciendo aspavientos con las manos, nerviosa – Bueno el caso es que tengo novio ¿vale? Vive en mi misma ciudad, en Jacksonville, pero no vamos a poder pasar las Navidades juntos porque él tiene familia en Kansas y tiene que ir a visitarla. Estudia también en un internado cerca de aquí en Atlanta. Bien, pausa para comentarios.

- ¡Tienes novio! – gritó Jennifer abrazando a su amiga.

- ¡Si! – gritó Ella, emocionada.

- ¿Por qué no me lo habías dicho antes?

- No sé. Supongo que no surgió el tema…

- Bueno es igual ¿Cómo se llama? ¿Es guapo? ¿Hace deporte? ¿Es gracioso? ¿Te trata bien?

- Travis, si, si, si y si – dijo Ella entusiasmada - ¡Vale, vale! Se acabó la pausa, ahora viene lo difícil.

- Soy toda oídos.

- Me alegro. Y también me alegra que estés tan contenta por mí. También te quiero recordar que soy tu mejor amiga, que te quiero muchísimo y que yo haría cualquier cosa que me pidieses. Incluso matar.

- ¿Por qué me temo que me quieres pedir algo de lo que saldré mal parada?

- Me voy el mismo día que tú y no podré verle en todas las fiestas. Necesito que me ayudes a verme con él.

- Me parece muy romántico, y muy trágico también, pero no veo como puedo ayudarte.

- Te daré una pista. Él está en Atlanta, nosotras aquí, en Charleston. Hay una distancia considerable de Atlanta a Charleston como para ir a pie. Tú eres amiga-novia de Erich. Erich tiene coche. Todo junto hace… ¡Los tres de excursión a Atlanta!

- Oh dios mío.

- Espero que eso en tu jerga neoyorkina signifique: “¡De acuerdo Ella! ¡Ahora mismo voy a hablar con él!”

- No, significa: ¡Oh dios mío! ¿Te has vuelto loca? ¿Cómo quieres que haga eso?

- Jennifer, por favor – dijo Ella cogiéndola de las manos – Tu tienes a dos tíos guapísimos detrás tuya y les tienes aquí, les ves a diario. Yo no puedo decir lo mismo… porque Travis es mucho más guapo y porque no le veo a diario, claro.

Ella la miró con ojos de cordero degollado y Jennifer soltó un suspiro.

- ¿Qué quiere decir eso?

- En jerga neoyorkina quiere decir: De acuerdo, hablare con él.

Ella se me tiró, literalmente, encima, casi me abro la cabeza con la mesilla y eso que estábamos sentadas en la cama.

Fui a hablar con Erich, Ella insistió en venir conmigo y allá que fuimos las dos juntitas a la cuarta planta.

Erich se sorprendió al vernos entrar, pero más lo hizo Jackson cuando abrió la puerta, cargado con sus esquís y sus maletas, y nos encontró a nosotras.

- Chicas, lo siento pero yo ya me iba – dijo poniendo cara de pena, emitiendo un chasquido con la lengua – Pero si os queréis pasar a verme estaré en Colorado esquiando.

- ¿No llegas tarde Prescott? – dijo Ella cortante.

- ¿No tienes la bocaza demasiado grande Watson? – le dijo él con el mismo tono – Bueno Erich, nos vemos la semana que viene en Denver, adiós – dijo despidiéndose con la mano de Erich.

- Nos vemos – dijo Erich. Jackson cerró la puerta tras de sí y les dejó a los tres solos en la habitación. Erich también estaba haciendo su maleta - ¿Y bien? ¿Qué os trae por aquí?

- Verás… - empezó Jennifer, Ella le dio un empujoncito para que se acercase más a Erich y ella la miró con cara de pocos amigos – Erich, esto…

- ¿Queréis pedirme algo? – inquirió con una sonrisa.

- ¡Si! – dijo Ella – Jennifer quiere pedirte algo.

- En realidad es Ella la que te lo pide y yo vengo a… hacer de intermediaria para que no os saquéis los ojos.

- ¿De qué se trata? – preguntó Erich divertido.

- Ella necesita ver a su…a un amigo, y resulta que esta en Atlanta.

- Un poco lejos para ir a pie.

- ¡Eso mismo he dicho yo! ¿Verdad? – dijo Ella.

- Si, bueno – balbuceó Jennifer algo confusa por aquella amabilidad repentina por parte de Ella – Querríamos, si no te importa, que por favor nos acercases.

- ¿Con mi coche?

- No, con tu mula – dijo Ella con sarcasmo, esa era la Ella de siempre – Perdón, perdón. Con tu coche si, si eres tan amable.

- ¿Qué la has dado para que me hable así? – preguntó Erich, Jennifer rió – No estoy acostumbrado a tanta amabilidad de su parte. Bueno ni a tanta ni a ninguna.

- Ni tu ni nadie – rió Jennifer.

- Bueno, si os queréis burlar de mi, procurad que yo no este delante si sois tan amables.

- Puedo llevaros – dijo Erich – Pero tendríamos que estar aquí antes del 23 por la mañana.

- Si, eso por supuesto – coincidió Jennifer – Yo me iré ese día sobre las siete de la mañana.

- Yo por la mañana también – dijo Erich.

- Y yo por la tarde.

- De acuerdo entonces. Solo hay un pequeño problema – dijo Erich.

- Nada que no se arregle con… - dijo Ella mientras buscaba en su bolsillo y sacaba unos billetes - ¿Veinte dólares? – dijo poniéndoselos en la mano. Erich se quedó perplejo.

- Iba a decir – dijo devolviéndole el dinero a Ella – Que sigo sin carnet. Pero si os resulta un problema…

- ¡Si!

- ¡No!

- ¡Ella! – se quejó Jennifer.

- ¡Jennifer! Discúlpala – le dijo a Erich – No dice más que tonterías la pobre.

- ¡Ella la última vez lo detuvieron!

- ¿Y que? Así le da un poco más de emoción a la cosa, un viaje prohibido… ¿No os hace?

Jennifer la miró con resignación mientras negaba con la cabeza, Erich se encogió de hombros y Ella se puso a dar saltos de alegría, sabiendo que había ganado la partida. Y hasta le dio un abrazo a Erich, pero en el mismo momento deseó no haberlo hecho.

- Como le cuentes a alguna persona, viva o muerta, que te he abrazado te mataré.

- No me cabe duda.

- Esto va a ser interesante – dijo Jennifer temiéndose el viaje que les esperaba.

- Entonces nos vemos esta noche a las dos en el parking. Saliendo a esa hora creo que podríamos llegar por la mañana… sobre las ocho o así.

- De acuerdo – dijo Jennifer.

- Será de noche – dijo Ella - ¿Quién más nos va a ver en la oscuridad aparte de los vampiros?

- Creo que la señora Blaylock tiene uno de esos trastos que detectan el calor corporal. Igual lo usa esta noche – dijo Jennifer – Bueno nosotras nos vamos ya que tendrás que hacer – dijo señalando con la cabeza la maleta de Erich – Nos vemos esta noche.

- A las dos – dijo Erich.

Y aquí estoy, bueno, estamos. Son las dos menos cuarto y Ella está que se sube por las paredes, se quiere ir ya y bueno, es Ella, no le va eso de esperar. Espero escribir la próxima vez desde mi sofá de casa, delante de la chimenea con un chocolate caliente, y no desde una celda en la cárcel.

Jennifer, 20 de Diciembre de 2007.


1 regalos:

PunkyPinky dijo...

sigueeee!!!! xDDDD (siempre con la misma cantinelaa xDD)
waaah esta muy interesantee que pasara en atlanta ôô
xDD

BEsos y siguEEEEE!!!!